ye
domingo, 5 de diciembre de 2010
A 200 por hora, a toda ostia, no quiero enterarme de lo que pasa alrededor, pero derrepente, aparece alguien que te dice que aflojes, y cuando aflojas te das cuenta de las cosas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario